domingo, 10 de febrero de 2013

BLACK SUPER POWER

El título de esta entrada es el título de este libro. Aquí, autor y sospechoso habitual departen sobre el libro y todo fenómeno.

El asunto es que Dani Ausente me pidió que fuera yo quien hiciera la portada del mismo, cosa que me hizo una ilusión enorme. Evidentemente, Dani conoce mis querencias, y me la puso botando con el portero batido. Ya habéis visto como quedó la portada, pero ahora quería explicaros algunas cosas sobre la ilustración. 

En realidad, no me considero ilustrador, y pienso más en mí como dibujante de tebeos que otra cosa. Pero esta vez tenía que, literalmente, ilustrar la tesis de Dani en su llibro. Esto es, el Black Super Power, nada menos.

Y aquí viene mi querencia por dibujar señoras estupendas. Que es una cosa de por sí, muy poderosa, creo. Así quedó la titi.



Pero claro, más allá de la jamonidad, el dibu proponía una serie de claves que remitían directamente al black power. Estas cosas son las que, pienso, hacen diver la tarea de un dibujante. Quien las pudiera pillar, las pillaría, y si no, pues ahí quedaba esa hermosa (y poderosa) diosa de ébano. La verdad es que no me mola mucho explicitar cosas, pero como algún colegui ya me había preguntado, y hoy ya he hablado del tema en Facebook, venga, aquí están los ocho secretos del dibujín!

1. El diseño del collar está sacado del que luce el fiera de Kanye West en 'Power'. Creo que no hay mucho más que decir, solo dejaros con el vídeo.

2. La efigie del mismo es la de Rayo Negro, la apuesta afro de la DC.

3. La pipa es una Glock, un arma muy apreciada en los círculos gangsta y glosada por los Cypress Hill aquí.

4. En la muñeca izquierda lleva un alambre de espino, un símbolo muy querido por los hermanos que han estado en el talego y se han redimido al conocer a Jesús. Y no hay nadie más poderoso que Jesús, ojo.

5. El color del vestuario es un homenaje a Coffy, personaje de la blaxploitation interpretado por Pam Grier (incluid aquí los aretes también). Y son los colores de los Lakers, así que...

6. Los Kirbydots remiten al 'super', claro. Los hice azul oscuro como declaración de amor a la Pantera Negra.

y 7. El moño está muy de moda entre las hermanas estilosas, niños. ¡Eso que os lleváis!

martes, 5 de febrero de 2013

EL ESTADO DE LA UNIÓN


España está en crisis.

Esta obviedad, que debería estar grabada a fuego en nuestras almas, se diluye cuando hablamos de tebeos. Y no hablo desde un punto de vista artístico, que también (ver post), hablo de euros, ahora. De tiradas, ventas y retribuciones. El negocio. La manteca.

En el escenario actual, un fontanero o un arquitecto las pasa realmente putas para llegar a fin de mes, así que imaginaos un dibujante. O un editor. Una crisis endémica de un sector que se multiplica: la gente cada vez lee menos y descarga ilegalmente más. No es buena ecuación.

El artista está en la encrucijada. ¿Puede atravesarla con éxito? Depende, ¿cuál es la medida del mismo? ¿El triunfo comercial? No hay receta. Sabemos que la fórmula de la Coca Cola está encerrada en algún arcón bajo siete llaves, pero el bestsellerismo es campo para la criptozoología. De vez en cuando deja huellas, pero no se deja cazar. Es un animal huidizo.

¿Qué queda, entonces? La sinceridad con uno mismo y con su trabajo. Es el único rasero mesurable. A partir de aquí, podemos construir, entre todos. ¿Difícil? Hombre, claro. Pero indispensable. Para ello, es fundamental conocer tu entorno: España está en crisis. ¡Os lo dije más arriba!

Así, ¿cuáles son las opciones? ¿El extranjero? ¿Y si no me apetece? ¿Puedo vivir de publicar mis tebeos en España? El otro día, Sergio Bleda escribió un ilustrativo e interesante post sobre tarifas y pagos, opciones de mercado, etc. Echadle un vistazo y ahora os cuento.

Hablemos de mí, como dice Paco Alcázar. Siempre he querido hacer tebeos. De chaval, hubiera matado por dibujar Spiderman. ¡Yo he aprendido a dibujar haciendo superhéroes! Ahora, con perspectiva, sé que no puedo hacer tebeos de superhéroes de otra manera que no sea la mía. No controlo el estándar, me faltan recursos y oficio. Esto es lo que os decía de la sinceridad. Es un punto al que hay que llegar. ¿Para qué voy a enviar mi portafolio a Marvel? ¡Si ni siquiera tengo portafolio! La pregunta es… ¿quiero hacerlo?

Si quisiera dibujar tebeos de superhéroes, debería aprender muchas cosas. Trabajar otras tantas. Esforzarme y sangrar sobre el papel o la Wacom, tanto da. Fijarme en los que lo hacen mejor que yo, encontrar mi voz, saber qué puedo aportar… pero no quiero dibujar superhéroes. Al menos, por ahora.

Y sin embargo, todas estas consideraciones son aplicables al trabajo de cualquier dibujante de tebeos. Mejorar, aprender, trabajar. Saber dónde te encuentras. Ser consecuente. Caer y levantarte. Y vuelta a empezar. 
Mi decisión ha sido dibujar en esta España en crisis. Dibujar y escribir lo mejor que he podido. Buscar el editor que mejor se adecuara a mi proyecto. Encajar los golpes. Escupir sangre y sacudirme la cabeza con los guantes. Volver al ring. Conocer el mercado y a tu público, saber para quién trabajas. Participar en la promoción, luchar por cada venta. Entender que de eso depende todo. Y saber que esto no es fácil para nadie, que puede que tu obra no venda un pimiento. Pero que no sea porque no lo has intentado. Construir. Este es nuestro trabajo, este debería ser nuestro objetivo y nuestra posición como artistas pertenecientes a una industria débil que nos necesita fuertes.

Pero… ¿y si esto no nos interesa? ¿Y si queremos estar al margen del juego económico? ¿Y si no queremos ser profesionales, en definitiva? Fanzines, internet… No hay excusa para dibujar lo que quieras, lo que te apetezca, sin esperar nada a cambio. El problema está en que sí lo esperes. Si tu fanzinerismo es una propedeútica de tu profesionalismo, solo tienes que aplicarte el cuento que he explicado más arriba. Si eres feliz dibujando lo que quieres, no hay nada más allá de eso. El reconocimiento llegará o no… pero no hablábamos de eso, ¿no?

Sinceridad.
Y esfuerzo, y trabajo. Arrimemos el hombro. Hagamos mejores tebeos.
Seamos mejores artistas.
Y ahora, si me disculpáis, voy a escribirle un discurso a Rajoy. Os quiero a todos.


jueves, 10 de enero de 2013

BUKHAMA

A lo tonto, estoy hablando de mis tebeos favoritos del año pasado y si te pones pues sacas una lista. Mira que odio las listas. Pues toma, otro título más. 

En el Peor de los Tiempos, los tebeos, refugiados en sus parques infantiles, silban despistados cuando arden las calles. La política es para los adultos. 

Marcos Prior es un adulto, hace tebeos, y no mira para otro lado. 'El año de los 4 emperadores' es una obra de arte política, afilada e incisiva. Un vistazo a nuestro mundo en llamas atrapado en un laberinto feudal dospuntocerista patrocinado por CocaCola. Los cuatro emperadores que se sucedieron en Roma en un año convulso, ruinoso y sangriento, se convierten en un eco del pasado que reverbera, fantasmal, en los muros del edificio de la ONU, hipotecado en yuanes. Un símbolo viejo para un mundo nuevo, conformado por megacorporaciones edificadas sobre cimientos que aún arden, abrasándonos a todos.

Todo ello dibujado en un tebeo con alma, formato y anaranjada textura pulp, envuelto en un estupendo diseño de portada de Gabi Corbera (dios, crianza, juntera), que no esconde a Jan ni a Miller. Un artefacto multiforme lleno de ruido y de furia, de dulce esperanza con perfume de películas de quinquis y amarga resignación al borde de un ERE. Un anuario de la autodestrucción salpicado de sonrisas congeladas en atroces monitores que proyectan sin tregua la MTV. 
Justo el tebeo que necesitábamos. A ver quién silba ahora.


martes, 1 de enero de 2013

CARAMELIZED SUGAR

Para el primer post del año quería hablar del futuro. El futuro es lo siguiente. El futuro es donde vas a estar cuando termines de leer este texto. El futuro es ese sitio de donde vienen los tebeos de Gabi Corbera, otro de mis dibujantes favoritos.

Gabi dibuja tebeos que vienen de Marte, y como habéis visto, no lo esconde. Refinadamente... geométricamente hermético, sus tiras ¿cómicas? se publican en improbables periódicos que enrollan bocadillos de neutrones. Tras leer, tras mirar su arte es necesario un proceso de descompresión que nos vuelva a situar en el presente. Que, si me habéis seguido el rollo, entenderéis que ya es el futuro.

Su último artefacto, 'Nowt', se podía conseguir en esta página. Digo 'podía', porque ya está agotado, lo que me parece una excelente noticia. La definición del propio Corbera de su invento, '10 páginas de anti-cómic con 5 acciones llevadas a cabo por el performer Nowt', es bastante ajustada. Nowt es una suerte de eléctrico superhéroe negro (ver aquí para más información)... bueno, también podría ser un neo-quinqui multiforme... lo que sí que es, claro, es un 'performer': un actante, un artista. Un elemento que hace cosas. Cosas que podemos identificar, como conducir o correr, y otras que aún no han trascendido en nuestro universo, como manipular la electro-masa.

Este es el punto al que quería llegar. 'Nowt' es, claro, un cómic. Permitamos el pequeño vacile de su autor, entre otras cosas porque es un rasgo más de su universo, cuando niega su ascendencia. Gabi es el puente que va desde John Stanley a Yuichi Yokoyama. Su obra, su arte, es vanguardia en el sentido más estricto, es avanzado, se mueve, va en primera línea. Explora, se aventura en una dimensión extraña que podemos reconocer porque pasan cosas. La depuración del universo experiencial, despojado de emociones.  Una humanidad que queda atrás. Lo que nos espera. En definitiva, el futuro.

Y mirad, si tenemos, por cojones, que llegar a él, me gusta que Gabi Corbera me tienda la mano. Así me siento un poco menos solo.


lunes, 31 de diciembre de 2012

DAVID, DAVID Y DAVID

Me gusta leer tebeos. Cada vez que puedo, leo tebeos. Me flipan los malditos tebeos. Este año he leído tebeos muy buenos. Pero mucho. Y mira, los que más me han gustado han sido dibujados por tres tíos que se llaman David, que hablan mi idioma y con los que comparto generación. Esto, claro, es un orgullo. Supongo que es fácil de entender.
Venga, al turrón, que se nos hace tarde y se acaba el año. Saco el alfabético. Feliz 2013.

AJA, DAVID

David Aja dibuja para Marvel la serie de 'Ojo de Halcón'. Ojo de Halcón es uno de esos superhéroes que nos gustan a los que leemos tebeos por una serie de razones que nunca se pueden explicar del todo. Básicamente, es un tío que tira flechas la mar de bien y es un poco cabezón. No, dicho así, no es una premisa muy atractiva.
Sin embargo, Matt Fraction (el escritor del asunto) y David consiguen no solo que sea atractiva, sino divertida, emocionante e imprescindible. Los personajes respiran, hablan, se mueven. Hacen bromas, se enfadan, se enamoran. Y se pelean, claro. Bueno, es un tebeo de superhéroes. Especial, sí, pero de superhéroes. Alguna hostia que otra tiene que haber.
Aquí es donde entra David, el hijo perdido de Steranko y Mazucchelli. De uno ha heredado el formalismo avant-la-lettre, el sentido de la página como unidad, el diseño como ética. Del otro, la calidez, las emociones, el realismo, la búsqueda de lo esencial. Todo tamizado a través de una sensibilidad groovy y vacilona con miras de verdadero artista contemporáneo. En cada página, en cada número, una nueva apuesta. Un giro, una búsqueda. Si se puede representar una llamada de teléfono de una manera que nunca hayamos visto, hay que encontrarla y dibujarla como nadie lo haya hecho antes. Creo que nada puede definir mejor a un buen dibujante. Y este no es solo bueno. Es de los mejores.



RUBÍN, DAVID

'El Héroe 2'. El fin de la odisea personal de David Rubín, la revisión posmoderna del mito de Heracles, el tebeo de superhéroes definitivo. El mejor halago que se le puede hacer es que Kirby estaría orgulloso de los dos, del tebeo y del artista. Monstruosa afirmación de la voluntad y del amor por los tebeos, David configura un díptico de chorrocientas páginas que supone  la concreción de un arte nuevo que emerge desde las vísceras, el corazón y los cojones. Lo espectacular establecido como honestidad, puñetazos a dioses que buscan un mundo mejor. Un carrusel de dibujo empíreo y de soluciones gráficas olímpicas puestas al servicio de una historia de profundidad humana más allá del mito. Oscura, trágica, pero atravesada por luminosos rayos de sol. Una novela gráfica cuya existencia es una invitación al optimismo, pero a ese optimismo que se gana tras luchar y trabajar duro. Ese que es una recompensa y no un placebo para mequetrefes.





SÁNCHEZ, DAVID

El tercer David ha publicado dos tebeos este año. Del primero, 'No cambies nunca', escribí hace tiempo: 'Si oliera, lo haría como una sopa coreana de carne de perro. Una puesta en escena soberbia y aséptica que cobija todo tipo de pulsiones sexuales enfermizas, enfermedades infecciosas venidas del futuro y oscuros secretos epidérmicos'. Con el segundo, 'La muerte en los ojos', visita el abismo de la mente tirando por Despeñaperros. Y es que no se puede decir mucho más del argumento sus tebeos. Ese es el secreto de un artista que explora un terreno habitado por lo evidente-sugerente. David lo dibuja todo, es maléficamente sencillo en su representación de línea clarísima y colores planos. Desnuda tanto su página 'visible', que el choque con lo 'invisible' es más duro aún. Propone viajes inconscientes, y ahí es donde habitan los dioses y las pesadillas. Si bien su imaginario pop  resulta identificable y seguro para el lector que lo contempla, todo se disipa si aceptamos su paseo hipnótico por el filo de la cordura. En 'La muerte...', la explosión definitiva de su arte se ha contenido de manera natural en 24 páginas que ponen sobre la mesa el nuevo rumbo de un auténtico chamán, un transmisor entre mundos que vibran a diferentes velocidades y que se presentan, majestuosos y peligrosos, disfrazados de inocentes tebeos.






jueves, 6 de diciembre de 2012

UNA COSITA


Bueno, bueno. Pues listo, ya publiqué el tebeo. Ya pasó, ya. Ea, ea.
Esto de hacer tebeos... esta cosa dura, complicada, ardua y compleja, en fin, es muy divertida. Muy gratificante. Muy estupenda. 
Había pensado en escribir algo sobre el tema, y los buenos chicos de Entrecomics Comics, mis editores, mis amigos, mis hermanos, me proponen una cosilla en plan didáctico que puede quedar bonita. Es anecdótica, pero creo que es interesante. Mirad, tenemos estas dos imágenes:


A la izquierda, el boceto (bueno, el último boceto de muchos) de una página de 'Azul y pálido'. A la derecha, la página final, tal y como ha quedado publicada.

Cuando me pongo a dibujar, no tengo guión. Primero escribo, y luego dibujo. Utilizo las nueve viñetas porque me gusta su ritmo y me gusta jugar con su diseño. Puedes incluir tres secuencias de tres tiras, construir una página en torno a un motivo central, elaborar movidas geométricas, o con el color... Hay mucha esencia del cómic en esas nueve viñetas.  Bueno, pues en este caso, la repetición de las imágenes era redundante, y además en otra página anterior ya había incluido efigies de dioses mesoamericanos. Tenía que darle una vuelta a la cosa.

Si dibujas algo que complementa al texto, tienes que decir algo nuevo. En este caso, al hablar del 2012, no era mala idea incluir el cacareado calendario maya. Estas cosas salen a medida que dibujas. Dibujar es escribir. Romper con la estructura de las tres viñetas no es un pecado, en definitiva, uno mismo es el que pone las reglas. 
La segunda tira de tres es clavada al boceto. Tiene su propia autonomía. Pero al llegar a la última secuencia, uno se plantea si mantener el plano es buena idea. Teniendo en cuenta que el arrobamiento del personaje, llorando sangre y tal, es bastante espectacular, decidí cerrar el plano para focalizar el momento del éxtasis. Cojones, tienes unos ojos de los que manan sangre. No puedes obviar un elemento así. Las decisiones de dibujo son estéticas. O al menos, para mí lo son. Pensad que en mi tebeo la gente no para de hablar. No puedes plantar a un tipo en la viñeta sin cierto salero. El último paso, el color, bueno, es casi lo más gratificante. Toda la unidad de la narración depende de su aplicación. La narración, en los tebeos, es diseño. Y al revés. De un golpe, el lector debe ver la página e interpretarla. Si decides que tu cómic sea a color, no puedes olvidar eso.
Quiero decir... Lo que uno cuenta es lo que uno dibuja. Y lo que uno dibuja es lo que uno escribe. Me gusta pensar que esa es la clave, que la forma es el mensaje. No sé si me he explicado bien. ¡Es algo complejo!

En fin, hasta aquí la mini-ponencia. Oye, espero que el tebeo guste a todo el que lo esté leyendo. Ya sabéis que podéis decirme lo que queráis por las redes sociales, el correo y por aquí. Estoy a vuestra entera disposición, niños.
Os quiero a todos. ¡Nos seguimos leyendo!

jueves, 1 de noviembre de 2012

¡EH!

Podría empezar justificando la ausencia, etcétera. Menuda pereza. 

Y es que necesito dejar constancia de cuatro o cinco cosas por aquí. Iba a dejar esto para final de año, pero como he encontrado un hueco ahora, pues mira. En fin, que ya sabéis cómo son los blogs. No te los quitas de encima ni con aceite hirviendo. Va, voy.

1. En lo que llevamos de año, hemos podido leer muy buenos tebeos españoles. Y de los que he leído yo,  cuatro son excelentes, cada uno en su terreno. 'Vapor', de Max, es una oda al panoli como cerradura y llave de la condición humana. 'Cenizas', de Álvaro Ortiz, es una cosa tan fresquita, tan bonita y tan vacilona que da gloria verlo. 'No cambies nunca', de David Sánchez, es la perfecta pesadilla que ninguno querría tener, aunque sí que se la contara otro. Mi favorito, 'El año de los 4 emperadores', de Marcos Prior, es acojonantemente moderno y contemporáneo; y la mejor obra que he leído sobre la cosa esa. Sí, esa, la crisis. Ya sabéis.

2. Hay dos tíos que son culpables de que vuelva a leer tebeos de superhéroes con asiduidad. Ellos son Matt Fraction y David Aja, y el cómic en cuestión es la serie de Ojo de Halcón, sencillamente, el mejor tebeo que publica Marvel ahora mismo. Un carrusel que arranca como una novela de Richard Price y ahora mismo está cogiendo curvas en 'Vanishing Point'. Mientras Fraction crece con cada número, David es el ejemplo perfecto de lo que debería ser un dibujante de superhéroes hoy en día: personal, profesional, posmoderno.

3. Mi dibujante favorito de ahora mismo es Gabi Corbera. Cuando quiero visitar el futuro, lo hago con él. No es sencillo, ni complaciente, ni 'popular', ni cuenta 'buenas historias' ni todas esas chuminadas que por cojones hay que vincular con los 'buenos tebeos'. No, Gabi es enigmático, espartano, trágico, cibernético, mundano, y sobre todo, raro. Aquí, su trabajo online. Si lo queréis en papel, os esperáis un ratín y lo pedís por acá

4. Lo que está haciendo ¡Caramba!, la editorial comandada por Manuel Bartual, es de verlo para creerlo. El nuevo golpe de mano, publicar a los mejores y bueno, bonito y barato. Sí, barato, sí, no me jodáis. Pongamos las cosas en su sitio, copón. ¿Tanto que os gusta decir que el cómic es una industria y luego no vais a dejar que haya beneficios, pichas mías? Pues eso.

5. Creo firmemente que ahora, justo ahora, con la que cae, España es un buen lugar para hacer tebeos. Pero claro, ¿qué tebeos? Esto es un acto de sinceridad con tu trabajo como artista y tus objetivos, tan sencillo y tan terriblemente difícil como eso. Luego, allá cada uno, pero no os quejéis si perdéis vuestro tren.

y 6. Hombre, si no aprovecho para mis cosas, es que estoy tarado. Entonces, aquí, la strip que el Hematocrítico y yo rescatamos de las brumas del olvido.
Y aquí, en fin, si no dejáis de darle a refrescar... en algún momento saldrá a la venta, digo yo. Vosotros no os vayáis muy lejos, ¿vale?

Oye. Os quiero a todos.

¡Un beso!


                                     
                                     Ya sabéis que soy mu sentío...